Veo brotar mis macetas y sé que la primavera ha llegado. Corre de fondo por toda la casa. Y me encanta. Me eriza el pelo. Me conecta. Ante mí llega el vértigo de la rapidez con la que ha volado la primera parte del año. Pero decido no amargarme por esas cosas. Ni por ninguna otra. Lo decido. Ahora.

Es más decido usar toda esa fuerza vital que pulula por el ambiente para diseñar el traje de lo que me queda de 2013.

La nueva estación dará bríos a mi apretada agenda de trabajo y actividad en torno a mi sueño de este año, el proyecto que concilia lo artístico con comunicar cuestiones que invitan a escucharse por dentro y maravillarse.

Es en estos momentos en los que saco mi arquera del armario y pongo orden y concierto a mis sueños de vida.

  Porque de nuevo es buena ocasión para preguntarse qué quiero hacer con mi vida este año. Cómo organizar mis días para que mis afanes no se queden en agua de borrajas. Así que empiezo a aplicar pequeños trucos de probada solvencia que comparto con vosotros:

-Si soy la diseñadora de mi propio destino tengo que dibujar en un papel cómo lo quiero diseñar. Y no hace falta ser una Leonardo Da Vinci para hacerlo, basta un boli y buen pulso o una regla.

-La imagen es poderosa a nivel inconsciente: Dibujar en una cartulina los 12 cuadrados grandes de los meses del año. Puedo dividirlo en 2 bloques de seis grandes espacios cada uno, uno por mes. Así a vista de pájaro es más fácil visualizar dónde quiero estar, y habiendo hecho qué cosas, allá por final de año. Me encanta ver los espacios vacíos de cada mes, llenos de infinitas posibilidades.

-Me decido por un único objetivo o un “objetivo global” del año. Por tanto, antes de acometer la tarea de ponerme a escribir he de abrirme a descubrir dentro de mi cuál es mi objetivo principal para ser más feliz o más yo, para poder dar en la diana, como lo haría la arquera. No hace falta que sea muy concreto si no lo tengo muy claro. Puede ser algo así como “lo que quiero empezar a atraer a mi vida es…” “qué cosas hago en mi vida que me gustan y quiero aumentar”. En mi caso puede ser: “Encontrar el sentido de mi vida a través de mis aficiones” o emprender por fin mi propio negocio.

Seré más eficaz si concreto: “hacer un calendario 2014” o “escribir un libro”, una de esas en particular o dos máximo, para no dispersarse. Si no abarco muchos temas distintos encontraré más tiempo para disfrutar del presente, que es un regalo y me capacita para abordar con más solvencia sea lo que sea que me proponga.

Busco el momento y el tiempo del año apropiado: Cuando has trazado el plano gráfico de tu año te das cuenta de que un buen momento para hacer es ahora, en primavera. Como dice José María Toro, la primavera y el otoño son para hacer y el verano y el invierno para no hacer. Y tiene su lógica. Sobre todo en el sur de España.

Con lo cual, con mi cartulina dividida en cuatro grandes etapas y viendo consumido el invierno, puedo prever este ritmo al que me quiero acompasar para sacarme más partido y me pongo a escribir algunas tareas y eventos clave que ya sepa que sucederán en alguna semana.

Por ejemplo abril, es una puesta a punto, un calentar motores, diseñar a grandes rasgos el plan de trabajo, con toda la lucidez que acompaña el despertar de la naturaleza. Pues pronto llegan los meses de verano, sobre todo agosto como un enorme paréntesis en el que todo se ralentiza un poco. A ese mes le pongo un “AMOR” en mayúsculas y me dejo fluir. Estoy segura de que la energía de esa palabra, así como “prosperidad”, “trabajo”, “aprendizaje”, empezarán ya a impregnar los espacios de los meses elegidos generando la semilla de esa realidades “soñadas”.

Dividir la carrera por etapas, lo hace más asequible. Me puedo proponer cada semana dar un pequeño fruto que tenga relación directa con mi sueño del año. Ese trabajo pasa también por ponerse un pequeño objetivo al día y cumplirlo.

En mi caso organizar talleres algunas semanas, mientras voy terminando bocetos e ilustraciones. Luego llega mayo y junio con su enorme belleza calorífica para asentar y finalizar lo soñado. Julio es para entrar en cocina, a mi entender, con todo lo pensado y dispuesto ya se pueden dejar preparados para ultimar los proyectos.

En el caso de que alguna semana o mes no funcionara de la manera que tenemos dibujada en la cartulina no pasa nada. Lo tomaremos como una batalla perdida de la que siempre aprendemos pero con la conciencia de que “la guerra” se gana al final del todo.

Los dejamos reposar en la cocina sobre las mesas mientras nos permitimos un tiempo de descanso y de cultivar relaciones sociales y familiares, antes de que con septiembre y su vuelta al frescor nos podamos poner de nuevo en marcha nuestros afanes.

Así que el primer paso es comprar una cartulina clara, inspiradora y un buen rotulador para ir marcando la senda que quieres caminar en 2013. Un montón de días en hilera dispuestos a ver cumplirse tu sueño: el paso de verlo colgado de mi pared me ayudará a mantener el rumbo cuando el oleaje del despiste o la procastinación te sacuda por dentro. Mantener el objetivo en mente. Mantener el rumbo por semanas o por meses ayuda, te hará arribar a la isla deseada o al continente, y no a quedarte varada en mitad del océano de los días cuando lleguen las campanadas de fin de año.

-La claridad ayuda a conseguir los objetivos: Saca el mapa, ver el faro de la costa a la que quieres llegar da mucha fuerza y muchas alas. Este mismo truco me ayuda cuando tengo que transmitir alguna idea o charla. Sitúo en el centro la idea básica y en torno a ella voy generando contenidos.

-Si un día fallas déjalo pasar. Y si no se cumple un día, es que así tiene que ser, perdónate por ser simplemente humana y retoma el viaje al instante presente. Es una buena norma de gestión del tiempo. Para acercarme a la diosa que quiero ser, más consciente, sana, centrada y amante de mi propio ser, debo poner las bases. Y dar un paso cada cierto tiempo. Pero mi objetivo principal es atender mi faceta profesional. De este año no pasa. Me he propuesto crear la empresa de vivir haciendo lo que me gusta, que es crecer y contribuir al desarrollo personal y al darme cuenta. Tarea en la que cada vez más personas andan en este planeta. Suerte y a por tu plan de acción.

 

¿Qué sueño quieres cumplir este año?

 

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