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Poder dibujar a la Guerrera de la Paciencia fue una de las razones por las que decidí hacer el proyecto de las Guerreras de la Luz. Imaginar ese espacio interior, literal, como parte del espacio interestelar me pareció buena forma de reflejar el concepto que tanto me impactó cuando escuché hablar sobre las seis perfecciones para alcanzar la sabiduría.

La Paciencia es el gran bálsamo del mundo. Y con razón, con un poco de esta madre de todas las ciencias, se evita que emerja la emoción más dañina, la ira.

La misión de esta guerrera es ofrecerme el espacio interior necesario para no reaccionar con enfado ante lo que no me gusta. Pues lo que genera más violencia es empeñarse en acabar de forma instantánea con cualquier posible incomodidad o dolor.

La ira es un arma de destrucción masiva, tiene el poder de aniquilar nuestras relaciones. Aunque existen diferentes grados, una puede acostumbrarse a responder con impaciencia de forma habitual.

Por eso, la paciencia es la gran reparadora. A menudo, es sólo un espacio, una pausa, una breve coma entre lo sucedido y mi reacción. ¿Puedes concederte un respiro?, pregunta la dama serena.

Fue fascinante escuchar a un monje budista enseñarnos cómo cualquiera puede desarrollar paciencia, poniendo interés en ello y practicando. Para el cerebro imaginar y hacer es casi lo mismo, así que cuanto más lo ensayes, más efecto tendrá, aseguraba.

A veces, me visualizo ante situaciones y personas que ponen mi paciencia a prueba. Cuando siento venir mi enfado, busco suavizar mi reacción con la emoción opuesta.

Pero si a veces la tormenta se desencadena, procuro no machacarme porque voy siendo capaz de darme cuenta de mis reacciones. Y sigo en camino, buscando recordar ese espacio interior en el instante crucial. ¡Qué felicidad cuando lo consigo!

«¿Y tú, eliges aceptar el sabio fluir de la vida?»

Ilustración: «La Guerrera de la Paciencia y su espacio interior». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.

Una guerrera de la luz está inspirada en lo que el budismo denomina un bodhisattva, un ser que vive despierto y con el corazón abierto, comprometido con la transformación de la realidad en la que vive. Todos podemos conectar con esta inspiración cultivando las llamadas paramitas o camino de perfección que son las principales prácticas del bodhisattva: presencia amorosa, la bondad, la humildad, la generosidad, la compasión…

En el mes de febrero de mi calendario Guerreras de la Luz 2018 está la segunda de estas paramitas, que es Sila paramita, o la honestidad. Su razón de ser es tener buena voluntad, hacer el bien, no dañar a otros ni con el cuerpo, ni con la mente, ni por medio de la palabra.

Es una figura que lleva bien sujetas las riendas del camino correcto que he simbolizado como un caballo blanco. Y cuando se siente capaz de mantener la senda que se ha propuesto se siente poderosa, tranquila, satisfecha, feliz!

Y de las mil cosas que podría decir esta guerrera, te cuento lo siguiente:

Esta humilde guerrera es muy necesaria sea cual sea nuestro lugar en la sociedad. Nos da el poder necesario para ser capaz de llevar a cabo lo que es correcto: no mentir, no robar, no dañar, no criticar.

La honestidad o moralidad es la certeza de que voy a realizar algo que es positivo. Por muchas ganas que me den, en ocasiones, de olvidarlo un rato.

No siempre resulta fácil respetar o cumplir con lo prometido. A veces, invento excusas: Sí, es cierto, lo dije, pero… Sin embargo, si no soy capaz de mantener mi palabra carezco de consistencia. ¡Me diluyo!

Cuando hagas una promesa, cúmplela, pase lo que pase aconseja esta guerrera. Conviene hacer pocas y con fechas de caducidad, para después renovarlas. Y mejor si son de beneficio para los demás. ¿Qué tal decidirse a no juzgar a nadie durante una hora entera o meditar cada día durante toda una semana?

Ser capaz de mantener esos votos, aún en los momentos más difíciles, me aporta una gran fuerza interior y estabilidad. Sentir que mi mente tiene dirección y que llevo las riendas de lo que me he propuesto, es una inmensa fuente de satisfacción.

¿Cómo te resuena a ti esta guerrera?

Ilustración: «Guerrera de la Honestidad». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.