Entradas

Una noche, al finalizar un concierto, el músico despedía su actuación deseándonos al público «salud y confianza». Desprevenida, la luz de la Confianza avivó mi corazón como una llama. Tuve claro que debía incluirla entre las primeras de mi lista de guerreras luminosas.

Descubrí que a menudo había mirado afuera, haciendo caso omiso a quién era yo en realidad. Y pensé: «Dónde está mi fuente de poder?» De ese lugar debo alimentarme para ser auténtica. Pues si no, el mundo se convierte en un lugar donde la coreografía que bailo y la música que suena es siempre la de otros.

«Ponte ya a danzar en el escenario de tu vida», ordena esta bella señora mientras nos empuja suavemente por la espalda. «Confiar es reconocer tu brillo interior, el primer resorte para dar un paso», declara.

Fiarme de mí, siempre, es un ejercicio para el que hace falta la claridad de una guerrera. Me da permiso para acometer cualquier tarea que me proponga. El coraje de abandonar el control y confiar en la existencia tal y como es.

La confianza se nutre con el silencio, cuando me ofrezco cosas que me hacen sentir bien, acogida. Recordando cómo fui capaz de llegar yo sola hasta hoy. Es una labor de mimo, escucha y apertura para desperezar esa confianza, tantas veces dormida.

Primordial tarea, la de enraizarte en tu propio poder y caminar. La de saber que suceda lo que suceda, yo misma podré sostenerme y acogerme. ¡Confianza! A veces hay que nombrar las cosas para que despierten en nosotros esencias ocultas, verdades olvidadas.

Yo me repito a mí misma palabras talisman que me hacen sentir poderosa, confiada, capaz:

«Soy un manantial de poder»

¿Y tú lo has probado?

Ilustración: «Guerrera de la Confianza». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.

Abrimos la sonrisa de par en par para acoger al mes de agosto, por eso incluí esta preciosa guerrera producto de mi imaginación, en la colección de las Guerreras de la Luz que más ayudan a revolucionar el mundo. Esta guerrera posee la energía más contagiosa que existe. La alegría es como tragarse una estrella, un sol que te incendia por dentro y lo ilumina todo. Sentirse como ese sol no sólo cuando las circunstancias me inviten a brillar, sino siempre, ya que en mi interior hay gozo y paz.

El simple hecho de estar viva es una fuente de alegría. Si el fantasma de un mal pensamiento se instala en mi mente, la alegría se escapa de mi niña interior, y sólo regresa cuando este se ha ido.

Olvidada de la emoción de vivir, camino anestesiada, cual zombi. Es como si me arrancaran de mi sustrato. O, quizás, ¿fui yo misma que me perdí? Andamos sin fuerza porque no sentimos la alegría auténtica, sin adicciones, la que trajimos al nacer.

La Guerrera de la Alegría en el calendario Guerreras de la Luz

Esta hada juguetona me rescata para poder huir de la mente tóxica y me impulsa a alegrarme de verdad por el éxito o las habilidades ajenas, como una manera genial de lidiar con la depresión o la tristeza y acabar con la envidia y la hipocresía.

Abre tu corazón, sonríe y mantén buenos pensamientos sobre ti misma y los demás, canta la Dama de la Alegría. Así amanecerá de nuevo tu luz interior, a la que hay que proteger y ejercitar, pues obra milagros.

La alegría tiene que ver con aligerar la vida, con conectarse al presente. No puedo estar contenta cuando estoy amarrada al pasado. Esta guerrera me obliga a quemar o destruir lo anquilosado para renacer al ahora, donde si lo permito solo puedo resplandecer. Porque hacen falta muchos faros en el mundo.

Vive en tu alegría!! Felices vacaciones…y/o Feliz Vida!

Ilustración: «Guerrera de la Alegría». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.