Ya desde niñas, y después con los embarazos y la menopausia, aprendemos que estamos conectadas por un hilo invisible a las fases de la luna y las mareas. Por ello la sabia se relaciona con el medio ambiente y sus criaturas con un profundo sentido de respeto y gratitud.

Ilustración: «La Mujer Sabia ama la naturaleza». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.

Cuando la mujer, auténtica guardiana de la vida, alcanza su madurez, siente la necesidad de entrar aún más en contacto con la naturaleza, para conocer sus secretos. Ella encuentra así el sentido de conexión y verdad que necesita su mente y su cuerpo.

Una maravillosa mujer africana que puso este tipo de amor en acción fue Wangari Maathai quien, para evitar la deforestación, hizo realidad su sueño de que cada persona de su país plantara un árbol. Salvando infinitas trabas, llegó a conseguir que se plantaran millones de nuevos árboles en diferentes países y de ahí le llegó el Premio Nobel de la Paz.

Las mujeres al llegar a la madurez, como nos enseña la serie que he creado para 2015 de Las Mujeres Sabias que hay en Ti, amplían aún más esta conciencia de conexión con la Madre Tierra, y están deseando ponerla en acción cada día más.

 

 

¿Con qué pequeño gesto mostrarás hoy tu Amor al Planeta?

 

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