Una mujer tiene que empezar a amar su cuerpo, en primer lugar, para que todo lo demás encaje. Si, como yo, te has perdido alguna vez en el reconocimiento a tu propio cuerpo y necesitas una inspiración para volver a amarlo te invito a una buena lectura. Se trata de uno de los capítulos de Mujeres que corren con lobos de Clarissa Pínkola Estés; El júbilo del cuerpo, que me ha inspirado mucho para el proyecto Cuerpo de Mujer que da vida a mis nuevos talleres, calendarios y agendas 2017.

Dice su autora “Una mujer no puede conseguir que la cultura adquiera más conciencia diciéndole: “Cambia.” Pero puede cambiar su propia actitud hacia sí misma y hacer que las proyecciones despectivas le resbalen. Eso se consigue recuperando el propio cuerpo, conservando la alegría del cuerpo natural, rechazando la conocida quimera según la cual la felicidad sólo se otorga a quienes poseen una cierta configuración, edad, actuando con decisión y de inmediato recuperando la verdadera vida y viviéndola a tope. Esta dinámica de auto aceptación y autoestima son los medios con los cuales se pueden empezar a cambiar las actitudes de la cultura”.

Aquí tenéis el capítulo completo espero que lo disfrutéis tanto como yo y os ayude a miraros con mucho más amor y respeto:
Capítulo 7 – EL JÚBILO DEL CUERPO: LA CARNE SALVAJE

Ilustración: «Mis piernas». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.

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