Valores / Edades / Educación de paz / meditaciones / Autoestima / Mente / Mujeres sabias / Madurez /

¿Qué mejor estampa que esta bella imagen de Perséfone entre flores para acompañarte en el mes de abril?
Situé a esta diosa vulnerable en el mes de abril de mi calendario Las Diosas que hay en Ti, porque su inocencia y su frescura me recuerdan la primavera.

Ilustración: «Perséfone, la doncella y reina del mundo subterráneo». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.

 

Perséfone simboliza, por un lado, a la Koré, joven adolescente, la que no se hace responsable, la que vive retirada en su mundo de fantasía. Por otro, a la reina del Mundo Subterráneo, que desciende hacia las propias profundidades de su ser para salir transformada.

Es una mujer de apariencia siempre joven, dispuesta a dejarse llevar, de forma complaciente y pasiva. Es la hija de la madre, buena chica y obediente. Su sexualidad suele despertar tarde.

En el amor, buscará unirse a personas inexpertas como ella, o bien a parejas rudas -atraída por su personalidad dominante- que son seducidas, a su vez, por la inocencia de ella.

Perséfone vive como la niña eterna que no se compromete con nada ni con nadie en espera de que ocurra algo que le haga actuar. 

Con la bajada traumática a los laberintos de su propio infierno interior, tomará conciencia de sus necesidades y de sus poderes. De esta manera, le será posible transformarse en mujer resplandeciente, apasionada y profunda. Así, tendrá la sabiduría suficiente para poder acompañar a otros en este mismo viaje.

A veces, es necesario cultivar la cualidad receptiva de Perséfone: esperar a que la situación cambie, o los sentimientos se clarifiquen, para después actuar.

 

¿Qué te parece invocar a Perséfone, cuando quieras permanecer más abierta y receptiva?

Fuente: «Las diosas de cada mujer» de Jean Shinoda Bolen.

Es increíble el enorme atractivo que despierta en nosotras el poder de la arquera Artemisa, Diosa de la Naturaleza Salvaje y de la Luna. Representa el arquetipo de La Hermana y es como una firme defensora de todo lo que tenga que ver con lo femenino. Su lema es: “Me mantengo independiente y centrada en mi objetivo”. Y eso es lo que la hace muy muy poderosa. Te gustaría parecerte más a ella? Sigue leyendo.

Ilustración: «Artemisa, diosa de la naturaleza y de la luna». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.

Artemisa, personifica el espíritu femenino independiente. Las mujeres que son como esta diosa tienen la capacidad de concentrar su atención en sus intereses y tener éxito en la vida. Es la que va directa a sus metas en el terreno que ella elija.  Artemisa es activa, perseverante, competitiva, rápida y osada.

Es una diosa virgen, (es decir que no necesita un hombre para ser completa*) lo que le permite funcionar por sus propios medios, con autoconfianza. Este arquetipo hace posible el que una mujer se sienta completa sin un hombre.

En ella es más importante seguir un objetivo, que las relaciones o las emociones. Cuando tiene pareja, considera fundamental percibirla en igualdad de condiciones y que la enriquezca interiormente. Exploran su sexualidad como parte de su naturaleza investigadora, pero no es un área vital para ellas, a no ser que se dejen influir por Afrodita. No posee un fuerte instinto maternal, pero le gustan los niños y si es madre enseñará a sus cachorros a arreglárselas por sí mismos.

Feroz a la hora de defender a los suyos o castigar a quienes siente que la han ofendido, puede carecer de intimidad emocional cercana y comprometida. Una mujer Artemisa que quiera desarrollarse, tendrá que volverse más receptiva, humilde y vulnerable, para aprender a amar y a preocuparse por los demás. Necesita cultivar la compasión y la empatía, que pueden llegar con la madurez. Le ayudará fomentar un deseo sincero de permanecer en contacto con aquellas personas que le importan.

Termino con una frase muy inspiradora para que vayamos cultivando en nuestro día a día a esta arquera infalible:

 

Yendo en pos de lo que te fascina, contribuyes a unificar el universo.

La unidad del mundo se sostiene en lo que nos apasiona. Brian Swimme

 

“Artemisa, por favor, manténme centrada en mi objetivo”

 

*Fuente: «Las diosas de cada mujer» de Jean Shinoda Bolen.