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Danza con los elementos 

Casi todo el mundo habla ahora del tiempo. En el metro, en la calle, en las plazas de los pueblos. Que si no llueve, que si cuánto calor para esta época del año en pleno otoño.  Y una punzada me recorre el cuerpo: ya llega a nuestras puertas el deterioro del planeta en nombre del progreso y la ignorancia humana. Pero me paro y decido no dejarme avasallar por turbios pensamientos. De todas formas, ¿cómo yo podría detenerlo? Puede que mi conciencia en el vivir aquí y ahora. Y, desde ahí, trabajar. Por ello reclamo este tiempo para hilvanarme por dentro, huir de los charlatanes y construirme nueva para lo nuevo que viene.

Mujeres_de_los_Elementos_pequeña_by_Elena_CaballeroSalgamos a escuchar a la gran maestra, la naturaleza. Para el mes de noviembre de mi calendario “Mujeres de la Naturaleza” 2016 elegí construir un mandala para empezar a entender cómo funcionan los elementos, que para mí simbolizan el equilibrio. Los imaginé como cuatro bailarinas cogidas de las manos y unidas por sus úteros.

Y escribí: “La Mujer Aire piensa y dirige, aviva la pasión de la Dama del Fuego que intuye y transforma;  la Señora del Agua es sentimental y cambia a cada paso, mientras la Mujer Tierra, tan instintiva, a todas sostiene con su piel.

El espacio que las acoge es el llamado quinto elemento o éter, donde cada bailarina ocupa un punto cardinal, conectado con las cuatro caras de la naturaleza.

El Este es el símbolo de la Dama del Aire, de la primavera, la infancia, el amanecer, la pre-ovulación y la luna creciente.  Su animal místico oriental es el dragón azul. Volverse hacia el este es dirigirse hacia lo nuevo, abrirse a lo que está por llegar.

El Sur representa la Mujer Fuego, el verano, la juventud, el mediodía, la ovulación y la luna llena. El pájaro rojo es su animal. Nos orientamos al sur para pedir buenas relaciones con las demás personas y compartir la creatividad de la vida.

El Oeste es el símbolo de la Señora del Agua, del otoño, la madurez, el atardecer, la fase premenstrual y/o menopausia y la luna menguante. Su animal es el tigre blanco. Nos colocaremos hacia el poniente, hacia el sol que se va, para soltar lo que ya no necesitamos.

El Norte corresponde a la Mujer Tierra, al invierno, la vejez, la noche, la menstruación-menopausia y la luna nueva. La tortuga negra es su animal. Miraremos hacia el norte para solicitar orientación sobre el camino a seguir.

El universo entero se mueve para servirnos de inspiración en la infinita rueda de vivir, morir y renacer”.

Y al observar serena el ritmo de esta danza, mantengo mi esperanza.

¿Y tú, cómo vives el baile de los elementos?