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Guerrera del Perdón: soltar la culpa

Guerrera del Perdón, técnica mixta. Por Elena Caballero

Ahora que viene el tiempo de soltar, como las hojas se sueltan de las ramas en el otoño en el hemisferio norte, toca soltar culpas. Esta dama que dibujé vestida del color símbolo de la transformación y la alquimia, el morado. Ella nos inmuniza del veneno de la culpa, esa sensación espesa de que hay algo en mí o en ti que es erróneo. La culpa es una autocrítica por no creerme lo suficiente. Por eso no logro estar satisfecha conmigo, ni con los demás. Con este juicio constante pierdo el tren de ser feliz ahora.

El perdón es la herramienta mágica que me aligera. Descubro que perdonar es liberarme del pasado y quedar disponible para el presente.

Pero la Dama del Perdón me enseña a mirar a los demás con ojos nuevos. A descubrir que el otro es el espejo en el que se refleja lo que yo no he sido capaz de aceptar en mí, oculto en mi inconsciente. Así que observemos quién nos levanta más ampollas. Si lo ataco, me agredo a mí misma.

No se trata de algo malo, tan solo es el programa emocional con el que estamos acostumbrados a funcionar cada uno de nosotros. Cuando reseteo ese programa, dejo de creerme víctima o verdugo, ya no me siento separada de los demás. Abandono la pequeña idea de mí, que se siente agraviada. Y me sumo al desafío de aprovechar toda relación para recordar que tú y yo somos completamente inocentes.

La clemente guerrera me recuerda que mi naturaleza es ser feliz y estar en paz. Ver al otro inocente es volver a mi propia inocencia. Me empuja a soltar lo que me sobra, el juicio. Y experimento una gran felicidad cada vez que consigo aceptarme, cada vez que logro aceptarte.

¿Y tú, eliges paz?

 

 

Guerrera del Esfuerzo Entusiasta: ¡Yo quiero!

Estrenamos abril con una de las guerreras sin la cual nada verdaderamente bueno se puede alcanzar. Es curioso que haya caído en el domingo de Resurrección. ¿Será que cuando a veces parezca el fin, solo toca volver a empezar?

Guerrera del Esfuerzo Entusiasta. Técnica mixta. 

La dibujé como una mujer poderosa, dispuesta a subir a una gran montaña, pero tan segura de la verdad y el poder de su objetivo que aunque a veces se agote no pierde la sonrisa.

Porque sin la voluntad de esta dama no consigo realizar nada que valga la pena. Esforzarse es poner el brío en hacer las cosas que sé que son positivas, aunque en ocasiones no me resulten fáciles o placenteras.

Esta guerrera, la que no se rinde, me recuerda que mi gran aliado, desde el principio, es pensar: Yo puedo. Si no creo en mí, ni confío en mi objetivo, no querré hacerlo ni invertiré suficientes arrestos en ello.

Gran enemiga es la pereza. La pereza de postergar y también la pereza de afirmar yo no soy capaz, que suele ser excusa para no volcar la energía necesaria hacia donde pretendo llegar.

Cuando mi motivación es grande, por muy difíciles que se pongan las cosas, no cejaré hasta conseguir lo que me he propuesto. Y a la vez sabré detectar los necesarios momentos de descanso.

El esfuerzo entusiasta es semejante a la armadura que se pone una guerrera antes de la batalla, ya que siempre cabe el riesgo de resultar herida. Si tuviera un temor insuperable a recibir cualquier golpe, no se dignaría a luchar.

Con esta imagen en mente me pertrecho frente a los retos sin temor ante la adversidad. Imaginar lo peor, te ayuda a atravesarlo, afirma esta luchadora. Además, el dolor no resulta al final tan grande como el imaginado.

Cuando tengo un objetivo claro consigo esforzarme con entusiasmo. Por eso tengo que buscar aquello que me mueve y me aporta de verdad. Tener seguridad en mí misma e ir a por ello sin demora.

 

 Conecto con la fuente de mi energía

Guerrera de la Honestidad: “cumplo”

Una guerrera de la luz está inspirada en lo que el budismo denomina un bodhisattva, un ser que vive despierto y con el corazón abierto, comprometido con la transformación de la realidad en la que vive. Todos podemos conectar con esta inspiración cultivando las llamadas paramitas o camino de perfección que son las principales prácticas del bodhisattva: presencia amorosa, la bondad, la humildad, la generosidad, la compasión…

Guerrera de la Honestidad. Técnica mixta sobre papel.

En el mes de febrero de mi calendario Guerreras de la Luz 2018 está la segunda de estas paramitas, que es Sila paramita, o la honestidad. Su razón de ser es tener buena voluntad, hacer el bien, no dañar a otros ni con el cuerpo, ni con la mente, ni por medio de la palabra.

Es una figura que lleva bien sujetas las riendas del camino correcto que he simbolizado como un caballo blanco. Y cuando se siente capaz de mantener la senda que se ha propuesto se siente poderosa, tranquila, satisfecha, feliz!

Y de las mil cosas que podría decir esta guerrera, te cuento lo siguiente:

Esta humilde guerrera es muy necesaria sea cual sea nuestro lugar en la sociedad. Nos da el poder necesario para ser capaz de llevar a cabo lo que es correcto: no mentir, no robar, no dañar, no criticar.

La honestidad o moralidad es la certeza de que voy a realizar algo que es positivo. Por muchas ganas que me den, en ocasiones, de olvidarlo un rato.

No siempre resulta fácil respetar o cumplir con lo prometido. A veces, invento excusas: Sí, es cierto, lo dije, pero... Sin embargo, si no soy capaz de mantener mi palabra carezco de consistencia. ¡Me diluyo!

Cuando hagas una promesa, cúmplela, pase lo que pase aconseja esta guerrera. Conviene hacer pocas y con fechas de caducidad, para después renovarlas. Y mejor si son de beneficio para los demás. ¿Qué tal decidirse a no juzgar a nadie durante una hora entera o meditar cada día durante toda una semana?

Ser capaz de mantener esos votos, aún en los momentos más difíciles, me aporta una gran fuerza interior y estabilidad. Sentir que mi mente tiene dirección y que llevo las riendas de lo que me he propuesto, es una inmensa fuente de satisfacción.

¿Cómo te resuena a ti esta guerrera?

 

Guerrera de la Generosidad

Guerrera de la Generosidad 

Antídoto de la avaricia

Manos que no dais, ¿qué esperáis?, decía Santa Teresa. Por ello, si quieres abundancia en todos los sentidos, empieza por ser generosa, como esta esencial guerrera de la luz.

Sí, lo sé, no es un don que la mayoría tengamos por naturaleza, pero se puede practicar. Primero venceré al miedo de quedarme sin nada. Más que una acción, se trata de la actitud interior de querer compartir.

“Doy por el gozo de dar” dice la Guerrera de la Generosidad. Técnica mixta sobre papel.

Esta dama recomienda dar primero lo que te sea más fácil o tengas en cantidad. Ni más ni menos que lo que consideres suficiente. Siempre hay alguien que necesita tu sonrisa, tu saber hacer, tus buenos pensamientos. Sólo dais realmente cuando dais algo de vosotros mismos, recordaba Khalil Gibran.

Es curioso, basta con desear que el otro sea feliz, sin esperar nada a cambio, para que se encienda en mí esta luz generosa.

Existe también el don de saber recibir y el de ser capaz de pedir cuando lo necesito. No es fácil porque muestro mi vulnerabilidad. Pero de este modo, dejo plantado a mi orgullo y permito a la otra persona mostrarme su aprecio.

La medicina de todas las Guerreras de la Luz puede ejercitarse sólo imaginándola. Así que puedo comenzar visualizando que desde mi corazón emana un arco iris de paz y todo lo necesario para mis familiares, amigos y seres del planeta: alimento, salud, ánimo, claridad.

Cada vez que me enfundo en la piel de esta guerrera, la recompensa es inmediata: aunque no haya respuesta, me siento siempre satisfecha.

 

 

Mi cabeza, entre cielo y tierra

Hola Diciembre, terminamos el año con la última ilustración del calendario Cuerpo de Mujer. Representa la cabeza, los pensamientos y su influencia tanto en mi cuerpo, como en el exterior. En este tiempo es buen momento de revisar pensamientos, creencias y liberarse un poco, verdad? Porque allá, arriba del todo, estás tú, cabecita mía, dirigiendo la orquesta.  Casi todo en mi cuerpo es doble menos  tú. Por eso me recuerda que soy una con todo.

Mi cabeza, entre el cielo y la tierra. Técnica mixta. Elena Caballero.

 

Mi madre siempre me ha dicho que estoy mejor con el pelo recogido. Y fue al soltármelo, cuando sentí que recuperaba todo mi poder personal. Quiero ser yo quien elige la dirección de mi nave.

Mi manera de pensar, hablar y sentir graba una huella en mis células. Un pensamiento sostenido durante un tiempo y repetido muchas veces, se convierte en creencia. Las creencias son fuerzas vibratorias que acaban formando parte de nuestra biología. Aunque la buena noticia es que los pensamientos siempre se pueden cambiar.

Según los pueblos indígenas, los cabellos simbolizan nuestros pensamientos, al igual que la hierba representa el pensamiento de la Madre Tierra. Es en la coronilla, el punto del séptimo chacra,  donde puedo despertar a mi maestra interior.

¿En qué parte del cuerpo está la mente? Se sabe que no está encerrada en ningún órgano. Los tejidos del útero o las mamas, fabrican las mismas sustancias neuroquímicas que elabora el cerebro al pensar. La mente existe en todas nuestras células.

Cuando, a causa de un pensamiento, te llegue alguna profunda emoción, tómate el tiempo de sentirla. Recoge su mensaje y, después, déjala marchar. Atreverse a parar, sentir y soltar –por ese orden- ayuda a sanar el cuerpo más de lo que podíamos imaginar.

Sólo en el aquí y ahora puedo sintonizar con el universo. Cuando estoy bien enraizada en mi cuerpo de mujer puedo afirmar con amor: “Ocupo mi lugar entre el Cielo y la Tierra”. Y, solo entonces puedo sentirme, de verdad, en casa”.

¿Qué cuentan tus pensamientos de ti?

Amo mis caras

Llegamos al penúltimo mes del año y es el turno de hablar del rostro. Lo hago a mi manera, un poco física un poco espiritualmente, como es habitual en el proyecto Cuerpo de Mujer 2017.  El objetivo, como siempre, es elegir mirarnos con cariño, unos a otros. Y a nosotras mismas en primer lugar.

La cara es la parte más expresiva de mi cuerpo, mi carta de presentación. Además de la sensible piel que me conecta con todo, en ella se encuentran también las ventanas maravillosas por las que el universo se me muestra: mis ojos, orejas, nariz y boca. Por eso, necesito ver más allá y explorar la sabiduría innata que refleja cada pliegue de mi rostro.

Técnica mixta. El rostro.

Hoy quiero volver a ver, oir, oler, tocar y saborear como lo hacía la niña extasiada que fui. Mirar atardeceres honra el sentido de mi vista. Escuchar el latido del mar, serena mi oído sobre la arena. Oler una pastilla de jabón o la tierra mojada, resucita momentos de mi infancia. Acariciar la suave piel de un cachorro, alegra mi corazón. Degustar una fresca manzana o los labios del ser amado, hacen que merezca la pena vivir.

Sin embargo, el sentido que despierta el verdadero atractivo de nuestra naturaleza es la intuición. Situado encima del entrecejo, en el sexto chacra, se encuentra el llamado tercer ojo. Mirar a través de él, nos ayuda a equilibrar la mente racional y la intuitiva, los dos hemisferios de nuestro cerebro. Cuando eso ocurre, aparece nuestra olvidada sabia interior.

Si todos nuestros sentidos están afinados, nuestra relación con el mundo dejará de estar distorsionada. De este modo podré cambiar la percepción que tengo de mí misma. Y aceptarme tal y como soy. Con mis luces y mis sombras. Así, podré comprobar en mi propia piel lo que afirmaba la célebre diseñadora francesa, Coco Chanel: No hay crema de belleza más eficaz que una mujer que se siente a gusto consigo misma.

 

¿De qué forma sientes tu belleza?

El son de mi propia voz

Ya llegamos a octubre. Toca el cuello en mi calendario y agenda Cuerpo de Mujer. Qué difícil fue hacer un cuello, un cuello tan largo…Ese lugar mágico de expresión y hay tanto por decir y cantar… Pero hagámoslo con respeto por favor.

Mi cuello es el delicado tallo que conecta mi cuerpo con mi cabeza y mis sentidos. No importa si es largo o corto, terso o arrugado, porque a través de él lanzo al mundo mis palabras y el canto que yo soy. En mi garganta, rueda la energía del quinto chacra, relacionado con mi capacidad de comunicar y expresarme. Como nexo vital entre el fluir de mi corazón y mi mente, a menudo, en el cuello, quedan estancados los conflictos anímicos.

Mi voz. Técnica mixta.

Cuando nos damos permiso para expresar, a través del habla, nuestras sensaciones, ideas o sentimientos, nos liberamos. Así, no guardamos en el cuerpo las palabras no dichas, como residuos que pueden bloquearnos. Por eso, des-ahogarnos nos sienta tan bien. Además, al pronunciar lo que llevo dentro, brindo  a los demás un espacio liberador donde poder expresarse a su vez.

Resulta curioso que el primer paso para comunicarse bien sea saber escuchar. Y, antes que nada, a mí misma. Escuchar lo que llevo dentro y necesito transmitir al mundo. Sólo así puedo manifestar el ser que soy y llegar a la coherencia entre lo que pienso, siento y digo. Revelar mi verdad, implica a veces, tomar decisiones que asustan. Pero qué sanador serme fiel y poder afirmar con un buen escote: ¡Expreso lo que hay en mi corazón!

Ayuda mucho a la autoexpresión escribir en un cuaderno lo que te ocurre y cómo te sientes. Practícalo cada mañana temprano como un ejercicio diario que, más que a la congruencia y a la corrección, tienda a plasmar tus vivencias y a dejar fluir tu corazón.

Tumbarte en la hierba, contemplar el mar, cantar, meditar, hacer rituales o escuchar el silencio, son acciones que pueden inspirarte a sacar de tu delicado tallo todo aquello que está destinado a florecer en ti y que se merece salir a la luz.

¿Cómo expresas lo que eres?

 

Mis brazos, ramas del corazón

Hola septiembre, nuevo curso, nueva era, casi nuevo año. Siempre celebro el 31 de agosto como si fuera otro Fin de Año, o fin de estación. Nueva oportunidad para crear, recrear, inventarse otra forma de estar en el mundo. ¡Qué aburrido ser la misma niña asustadiza! La cuido y la acepto pero ahora elijo confiar en mi fuerza, en mi capacidad para cocinar mi vida y bailarla a mi gusto! Vamos a ver si nos inspiramos un poco!

Me gusta ver a mis brazos y manos danzar cual amapolas meciéndose en los campos, y utilizarlos para todas las actividades creativas del mundo. Brazos milagrosos que a todo alcanzáis, fieles mensajeros entre la realidad y mis sueños. Cuanto más creo, más capaz me veo y más feliz me siento. Haciendo encuentro mi elemento.

Mi calendario Cuerpo de Mujer hoy danza

Brazos y manos están muy vinculados al corazón. De hecho, casi salen de él, por eso expresan tanto. El sentido del tacto tiene poder sanador, siendo capaz de liberar viejos bloqueos de energía estancada. Cuando abrazamos nos recargamos de inmediato. Incluso el automasaje, despierta la sensibilidad dormida de cada célula. Por eso, a pesar de que muchas veces lo he temido, hoy me rindo al inmenso poder del tacto.

Como todos los paisajes corporales, los brazos también sufren su metamorfosis. Con la edad, pueden salirle alas. No te inquiete ver colgar la piel de tu brazo. Estas alas se abren, también, en sentido literal. Los brazos representan, además de tu potencial de acción y tu fuerza, el poder de expresar y abrirte al amor. Por los crecientes surcos azules del dorso de tus manos, si lo permites, tu corazón puede latir más hondo cada año.

Las manos son muy sensitivas. Todas podemos activarlas y abrirnos a recibir la energía sanadora del universo para transmitirla. Es muy simple, pon la atención en la palma y, sin forzar, permite que lo que tenga que ocurrir, ocurra.
Da voz a tus manos. Pinta, cocina, escribe, amasa, baila, teje, inventa, toca, abraza, … Eres el útero creador del universo. Encuentra tu elemento como prodigiosa artesana. Tus creaciones tienen éxito cuando rompes tu armadura y permites hablar a tu corazón

¿Cómo hablan tus manos?
Feliz Septiembre Al Punto!
¡¡¡Por cierto muy pronto a la venta ya mi nuevo calendario y agenda Guerreras de la Luz!!!
¿Te guardo el tuyo?

Mis pechos, fuentes del amor

Acabo de regresar de un encuentro ayurveda en la Mancha, cerca de Ciudad Real, en el que un numeroso grupo de personas hemos estado comiendo, hablando, cantando y haciendo yoga. La persona que allí nos congregaba, el doctor Rajbir, comentaba que todo es amor, que busquemos el amor en nosotros. Durante las horas que duró el encuentro apenas pude sentir esa comunión con el cosmos. Hacía mucho calor y poca sombra bajo la que refugiarse, para reconocer algún atisbo de la mística que hay en mí. Pero ha sido al regresar y reposar lo allí vivido y cantado cuando vuelvo a saborear esa conexión con todo.

Recuerdo que hace años tuve la visión de que sin amor, no valía la pena nada de nuestro entorno, una casa hecha sin amor, no brilla, no se sostiene, nada, ni un guiso, ni un paseo, ni una pareja, ni un engranaje atómico, ni una cuenta abultada en el banco.

Ahora escuchando al neurocirujano Mario Alonso Puig he vuelto a recordar que el amor es la única práctica, pues afirma que el único antídoto real frente al miedo, el resentimiento o la ira y todas las enfermedades que esas emociones desencadenan, es el amor. Y la gratitud. ¿Y dónde sitúo todo esta energía amorosa en mí, dónde la busco, y cuantas veces no encuentro? En mi pecho. Mejor dicho, en mis pechos, porque soy una mujer. Y aceptarme y quererme yo, tal cual soy en este momento, es el desencadenante del amor que construirá mi vida, los segundos siguientes.

Y vuelvo mi calendario Cuerpo de Mujer 2017 en el mes de agosto y encuentro a mi preciosa “Pachamama”, -que mereció servir de portada con su dulce gesto-. Y esto pude escribir sobre los pechos y cómo amarlos y cuidarlos como parte fundamental de mi anatomía:

“Mis pechos son pequeños, suaves y sensibles, siempre presentes en mi latido, bajo mis ropas. Con su vibrante tejido, su areola y su pezón, son la más gustosa metáfora del dar y recibir. Representan la generosa abundancia de la naturaleza en mi cuerpo. Primero producen leche y, por extensión, cariño y ternura.

Ojalá todas las mujeres reconocieran generosamente la enorme variedad de tamaños y formas de los pechos y cómo varían de una mujer a otra. Comprenderían qué percepción más sesgada tenemos de nuestras fieles compañeras, las tetas, y cómo las manipulamos para adaptarlas a los gustos imperantes de la sociedad.

Los pechos están situados en el centro energético del cuarto chacra, cerca del corazón. Una zona asociada al amor incondicional y los sentimientos. ¡Cuánto alivio y consuelo han proporcionado los pechos femeninos! Del mismo modo, este lugar es capaz de generar emociones en sus más diversas expresiones.  Desde aquí, emana la capacidad de transmutar el dolor mediante el proceso del llanto, el perdón – a otros y quizás a nosotras mismas también – para después, dejarlo marchar.

Anímate a conocer tus pechos y entender su anatomía. Observa cómo se transforman al ritmo de tus ciclos… Se merecen tanta o más atención que tu cutis o tu pelo. Cada vez que lo necesites o cuando te duches, imagínate que tus manos tienen un mágico poder sanador. Mira tus pechos y axilas y acarícialos con amorosa ternura. Gracias a este mimo atento y placentero, puedes nutrirte de un caudal extra de poderosa energía vital”.

Y yo te -me- pregunto: ¿Qué parte de ti necesita de tu cariño?

¡Feliz Verano, hemisferio Norte! ¡Feliz invierno, hermano Sur!

Elena

Mis piernas, pilares espléndidos

Con la llegada de marzo, mi mes, me entran ganas de ponerme en camino y sacar a la luz mis piernas. Pero esta vez mucho más consciente que otras veces. Me doy cuenta de lo importante que es estar feliz con ellas. Y que ellas se enteren, para regarme de salud y vitalidad. Son nuestras raíces, al fin y al cabo.

Mis piernas son los pilares firmes y esplendorosos que me sostienen. Me llevan allá adonde quiero. Ligadas  al viaje individual de la vida,  son dos columnas que me unen a los pies y simbolizan cuán enraizada estoy.

Consideradas desde siempre objetos de belleza y deseo, las piernas han cautivado a artistas como Degas o Botero. Son sexys, se entrelazan y pueden llegar a ser acrobáticas.

Mis piernas. Calendario Cuerpo de Mujer, marzo 2017.

Pero son mucho más: “Las piernas son poleas que nos ayudan a elevarnos y, a veces, sirven de anillo para rodear al amante”, según la escritora Clarissa Pínkola Estés. Y añade: “no pueden ser demasiado esto o demasiado lo otro. Son lo que son”.

Para crear mil y un movimientos, reales o imaginarios, las piernas combinan la potencia de los muslos y la versatilidad de las rodillas y los pies. El ritmo de nuestros pasos es la danza que nos permite expresarnos y graduar la intensidad de nuestro camino vital.

Mención especial se merece el mullido reino de los muslos. Envuelven el hueso más largo de nuestra fisonomía, el fémur, hasta dejarse engullir por las ingles y encaramarse por las caderas. Tan cerca de la cueva sagrada, tan sensibles, los muslos tersos de juventud, tiemblan sensuales al madurar.

Recorrer despacio el camino. Respirando por mis plantas.

Si acaricias tus piernas con amor y consciencia, te devolverán con creces tu conexión a la Madre Tierra y, todo tu cuerpo, se entregará a la dicha de estar vivo. Y eso, le hace mucha falta.

 

 

 

¿Te has parado a pensar lo que hacen tus piernas por ti?