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Guerrera de la Compasión: alivio el sufrimiento

Qué mejor que en vacaciones echar en la maleta un buen legado de virtudes para pasar en paz este tiempo? Si no ahora, ¿cuándo? Entre el brillo de lo fútil quiero ir más hondo, practicar la rotunda felicidad interior que ofrecen las guerreras, compatible con todo tipo de diversión cabal. Querer ser feliz e íntegra, sin ser repelente, impaciente ni rara, ese es mi afán. A ver si lo consigo.

Aquí va el mensaje de este Guerrera de la Compasión, que elegí para el mes de julio en los calendarios y agendas Guerreras de la Luz 2018. Esta inmensa figura representada con múltiples brazos está siempre dispuesta a socorrernos. Contempla la existencia como un océano, donde todos los seres navegamos zarandeados por similares recelos e inquietudes.

La gran tarea es aprender a ver el sufrimiento en el mundo sin tomarlo personalmente, para evitar sentirme agobiada y deprimida, pues así soy de poca ayuda.

Técnica mixta sobre papel. Elena Caballero Arenas 2017.

Esta guerrera me inspira a sentir empatía por los demás, pero sin involucrar mis propios miedos y penas quizás sin resolver. Ella me hace observar primero de dónde vienen mis problemas y cómo liberarme de ellos.

Con atención plena, puede surgir dentro de ti la ecuanimidad que te permita encontrar la forma de sanarte y beneficiar a los demás, me recuerda esta deslumbrante señora. Pero lo olvido a menudo y cuanto más quiero proteger a mi pequeño yo, menos espacio queda para darme a otros.

Cuando abandono el papel de protagonista, tomo mis propias dificultades como tributo al hecho de existir. Y nos veo girar a todos en la rueda de la vida. Así surge la compasión por mí misma y logro vislumbrar lo que están padeciendo otras personas desconocidas y comprender su difícil situación.

Solo entonces me adivino capaz de ponerme al servicio de mis compañeros de camino. Descubro que sólo tiene sentido llegar a buen puerto si viajamos unidos. Y se me ensancha el corazón. Todos merecemos ser felices.

 

Ven Concentración: UNA cosa por vez

Iniciamos el primero de mayo, con un buen antídoto de la dispersión, esa enfermedad de nuestro tiempo. Lo bueno es que tiene cura. Como todo. Con esta poderosa dama, soy capaz de gobernar mi mente. Orientar el pensamiento en una sola dirección le da la potencia de un rayo láser, afirma.

Guerrera de la Concentración. Técnica mixta

Cuando me desconcentro, mi mente es como un mono en un árbol. Nunca para. Y así el tiempo y la vida pasan tras mil pensamientos. No consigo muchos de mis grandes sueños por esta falta de foco y escasa fe en mí misma.

Sin embargo, todos somos capaces de concentrarnos. Sólo tengo que ver cuánto me cunde cuando logro centrarme varios minutos a la hora de leer, dibujar, estudiar o meditar. Prueba a apagar el teléfono móvil, el wifi. No es fácil. Pero marca toda la diferencia.

Dos enemigos complicados son el sopor y la agitación mental. El sopor me adormece y la agitación mental me distrae con multitud de pensamientos en mitad de la concentración.

Cosas sencillas, como la respiración, le dan ritmo a la mente.  No se puede respirar despacio y pensar rápido. Por eso, inspirar y exhalar con más calma me ayuda.

Procuro estar presente y con la mente aquí, donde está mi cuerpo. Con esta valiosa guerrera, ni lo pasado ni lo futuro existen. Concentrarnos en conseguir nuestro objetivo, sin distracciones, es la clave para lograr las cosas más increíbles.

Me enfoco aquí y ahora en UNA cosa.