Mi portal sagrado

Como portal esencial a la vida, la vagina y toda la parte externa de entrada, la vulva o yoni, deben ser celebradas. Desde la Prehistoria, los triángulos púbicos se dibujaban en las cavernas, como símbolo de un espacio sagrado. Yo he querido dibujarla para mi calendario Cuerpo de Mujer inspirándome en la obra de la artista americana Judy Chicago.

Así como el agua mana por las hendiduras de la roca, el brote de la semilla se abre paso por la tierra. Del mismo modo, emergen por esta misteriosa abertura con forma de flor, la sangre menstrual, el líquido amniótico al romper aguas y las criaturas al nacer.

Querida vulva: ¿Cuándo perdiste tu venerable sentido? ¿Cómo pude aprisionarte y esconderte con ropa interior sintética y pantalones apretados? ¿Quién osó considerarte zona impura?

Portal sagrado, vulva (inspirada en Judy Chicago) Técnica mixta

Hoy es el momento de acercarme a ti y reconocer la maravilla que eres. Por eso, cuando puedo, me pongo faldas de vuelo y te dejo tomar el aire. Sin duda, nuestra cueva sagrada es un valioso tesoro que hay que cuidar.

Entre los labios de la vulva habita el clítoris. El único órgano humano cuya exclusiva función es la de generar placer. Con sus ocho mil terminaciones nerviosas, es la parte más erógena del cuerpo femenino. Sin embargo, la experiencia sexual no se limita a este lugar, como tampoco el goce masculino se localiza solo solo en el pene.

Sabemos que para vivir nuestra sexualidad, no es imprescindible el contacto con una pareja. Es muy saludable permitirse momentos de intimidad personal, para escuchar la sabiduría y los mensajes del propio cuerpo. Cuando una mujer se conecta con su extraordinaria energía sexual y creativa, reconquista todo su poder personal.

 

¿Cómo puedes honrar tu cueva sagrada?

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *