Guerrera del Perdón: soltar la culpa

Guerrera del Perdón, técnica mixta. Por Elena Caballero

Ahora que viene el tiempo de soltar, como las hojas se sueltan de las ramas en el otoño en el hemisferio norte, toca soltar juicios demasiado severos. Esta dama que dibujé vestida del color símbolo de la transformación y la alquimia, el morado. Ella nos inmuniza del veneno de la culpa, esa sensación espesa de que hay algo en mí o en ti que es erróneo. La culpa es una autocrítica por no creerme lo suficiente. Por eso no logro estar satisfecha conmigo, ni con los demás. Con este juicio constante pierdo el tren de ser feliz ahora. Pero todo tiene arreglo.

El perdón es la herramienta mágica que me aligera. Descubro que perdonar es liberarme del pasado y quedar disponible para el presente.

Pero la Dama del Perdón me enseña a mirar a los demás con ojos nuevos. A descubrir que el otro es el espejo en el que se refleja lo que yo no he sido capaz de aceptar en mí, oculto en mi inconsciente. Así que observemos quién nos levanta más ampollas. Si lo ataco, me agredo a mí misma.

No se trata de algo malo, tan solo es el programa emocional con el que estamos acostumbrados a funcionar cada uno de nosotros. Cuando reseteo ese programa, dejo de creerme víctima o verdugo, ya no me siento separada de los demás. Abandono la pequeña idea de mí, que se siente agraviada. Y me sumo al desafío de aprovechar toda relación para recordar que tú y yo somos completamente inocentes.

La clemente guerrera me recuerda que mi naturaleza es ser feliz y estar en paz. Ver al otro inocente es volver a mi propia inocencia. Me empuja a soltar lo que me sobra, el juicio. Y experimento una gran felicidad cada vez que consigo aceptarme, cada vez que logro aceptarte.

¿Y tú, eliges paz?