El poder de dar gracias

Agradecer es la mejor muestra no solo de respeto y consideración sino de ser felices, verdad? Qué lástima damos cuando teniéndolo todo seguimos mendigando satisfacción devorando objetos y comprando sensaciones. Yo misma, en muchas ocasiones. Introduje a esta Guerrera de la Gratitud en la lista de doce guerreras del proyecto Guerreras de la Luz pues cada vez me doy más cuenta de que practicarla en la vida cotidiana, incluso para mis adentros, tiene mucho poder. El poder de darnos paz, satisfacción, de mostrarnos que todo está bien, tal y como nos suceda, sabiendo que hay un orden superior, al que no alcanzamos a veces a comprender, que dispone las cosas para nuestra evolución.

Guerrera de la Gratitud, técnica mixta. Por Elena Caballero.

Por tanto, decir “Gracias” cada noche, antes de dormir, bastaría como única oración.

Agradecer es lo que abre de par en par las puertas de la alegría. Esa es la medicina de esta guerrera. Cuando pongo la vista en la abundancia que hay en mi vida, me siento feliz. Porque de pronto dejo de ansiar lo que no tengo, para reconocer y disfrutar de lo que se me ha dado.

Este movimiento de mi ojo interior lo cambia todo.  No me hace carente, sino abundante. Y esta nueva visión que me regala la Dama de la Gratitud, me impulsa a atravesar el posible dolor que pueda llegar a mi vida. Sentirme afortunada con todo lo que tengo en cada momento me da contento interior.

No sólo reconozco lo que se me da y recibo, también lo que se me quita y disgusta.  Doy las gracias por lo que tengo frente a mí. Ninguna guerrera podría afilar su espada si estuviera siempre a salvo en su cueva.

La mente agradecida siempre se fija en lo mejor y, por tanto, va a recibir lo mejor, este sería el lema de esta sabia señora. Dar gracias abre las puertas a que suceda lo extraordinario.

Es cierto. Cuando me siento agradecida me postro ante la magnificencia del universo. Él sabe lo que conviene en cada momento. Que se nos conceda un día más de vida, un segundo más de respiración ¡Qué milagro la respiración!

¿ Y tú en qué momento del día te paras a dar Gracias a la vida?

La Alegría aligera la vida

Abrimos la sonrisa de par en par para acoger al mes de agosto, por eso incluí esta preciosa guerrera producto de mi imaginación, en la colección de las Guerreras de la Luz que más ayudan a revolucionar el mundo. Esta guerrera posee la energía más contagiosa que existe. La alegría es como tragarse una estrella, un sol que te incendia por dentro y lo ilumina todo. Sentirse como ese sol no sólo cuando las circunstancias me inviten a brillar, sino siempre, ya que en mi interior hay gozo y paz.

El simple hecho de estar viva es una fuente de alegría. Si el fantasma de un mal pensamiento se instala en mi mente, la alegría se escapa de mi niña interior, y sólo regresa cuando este se ha ido.

Olvidada de la emoción de vivir, camino anestesiada, cual zombi. Es como si me arrancaran de mi sustrato. O, quizás, ¿fui yo misma que me perdí? Andamos sin fuerza porque no sentimos la alegría auténtica, sin adicciones, la que trajimos al nacer.

La Guerrera de la Alegría en el calendario Guerreras de la Luz

Esta hada juguetona me rescata para poder huir de la mente tóxica y me impulsa a alegrarme de verdad por el éxito o las habilidades ajenas, como una manera genial de lidiar con la depresión o la tristeza y acabar con la envidia y la hipocresía.

Abre tu corazón, sonríe y mantén buenos pensamientos sobre ti misma y los demás, canta la Dama de la Alegría. Así amanecerá de nuevo tu luz interior, a la que hay que proteger y ejercitar, pues obra milagros.

La alegría tiene que ver con aligerar la vida, con conectarse al presente. No puedo estar contenta cuando estoy amarrada al pasado. Esta guerrera me obliga a quemar o destruir lo anquilosado para renacer al ahora, donde si lo permito solo puedo resplandecer. Porque hacen falta muchos faros en el mundo.

Vive en tu alegría!! Felices vacaciones…y/o Feliz Vida!

 

 

Espacio a la luz

¿Por qué iniciar este año un proyecto como el de Guerreras de la Luz? Porque me gusta empezar a practicar el sentir mi lado más amable e intentar que aumente un poco más cada día.

Creo que al menos intentarlo es lo más valioso mientras camino por este cachito de universo. Puesto que estoy convencida de que hay que hacer algún tipo de firme contrapeso a la intemperie.

La rendija de luz que asoma cuando elijo estar alegre o ser generosa o paciente, en mitad de una crisis de apatía, egoísmo o enfado, es asombrosa.

Cuando opto por crear espacio y no ahogarme bajo mi sombra, tan necesitada de reconocimiento también, me recompongo.

Cuando consigo sostener mi lado menos encantador incluso con algo de cariño, parece que se alumbra el mundo entero. Y me da un subidón…


¡Feliz nuevo año como Guerrer@s de la Luz!

¡Salid y multiplicáos!

Mi cabeza, entre cielo y tierra

Hola Diciembre, terminamos el año con la última ilustración del calendario Cuerpo de Mujer. Representa la cabeza, los pensamientos y su influencia tanto en mi cuerpo, como en el exterior. En este tiempo es buen momento de revisar pensamientos, creencias y liberarse un poco, verdad? Porque allá, arriba del todo, estás tú, cabecita mía, dirigiendo la orquesta.  Casi todo en mi cuerpo es doble menos  tú. Por eso me recuerda que soy una con todo.

Mi cabeza, entre el cielo y la tierra. Técnica mixta. Elena Caballero.

 

Mi madre siempre me ha dicho que estoy mejor con el pelo recogido. Y fue al soltármelo, cuando sentí que recuperaba todo mi poder personal. Quiero ser yo quien elige la dirección de mi nave.

Mi manera de pensar, hablar y sentir graba una huella en mis células. Un pensamiento sostenido durante un tiempo y repetido muchas veces, se convierte en creencia. Las creencias son fuerzas vibratorias que acaban formando parte de nuestra biología. Aunque la buena noticia es que los pensamientos siempre se pueden cambiar.

Según los pueblos indígenas, los cabellos simbolizan nuestros pensamientos, al igual que la hierba representa el pensamiento de la Madre Tierra. Es en la coronilla, el punto del séptimo chacra,  donde puedo despertar a mi maestra interior.

¿En qué parte del cuerpo está la mente? Se sabe que no está encerrada en ningún órgano. Los tejidos del útero o las mamas, fabrican las mismas sustancias neuroquímicas que elabora el cerebro al pensar. La mente existe en todas nuestras células.

Cuando, a causa de un pensamiento, te llegue alguna profunda emoción, tómate el tiempo de sentirla. Recoge su mensaje y, después, déjala marchar. Atreverse a parar, sentir y soltar –por ese orden- ayuda a sanar el cuerpo más de lo que podíamos imaginar.

Sólo en el aquí y ahora puedo sintonizar con el universo. Cuando estoy bien enraizada en mi cuerpo de mujer puedo afirmar con amor: “Ocupo mi lugar entre el Cielo y la Tierra”. Y, solo entonces puedo sentirme, de verdad, en casa”.

¿Qué cuentan tus pensamientos de ti?

Amo mis caras

Llegamos al penúltimo mes del año y es el turno de hablar del rostro. Lo hago a mi manera, un poco física un poco espiritualmente, como es habitual en el proyecto Cuerpo de Mujer 2017.  El objetivo, como siempre, es elegir mirarnos con cariño, unos a otros. Y a nosotras mismas en primer lugar.

La cara es la parte más expresiva de mi cuerpo, mi carta de presentación. Además de la sensible piel que me conecta con todo, en ella se encuentran también las ventanas maravillosas por las que el universo se me muestra: mis ojos, orejas, nariz y boca. Por eso, necesito ver más allá y explorar la sabiduría innata que refleja cada pliegue de mi rostro.

Técnica mixta. El rostro.

Hoy quiero volver a ver, oir, oler, tocar y saborear como lo hacía la niña extasiada que fui. Mirar atardeceres honra el sentido de mi vista. Escuchar el latido del mar, serena mi oído sobre la arena. Oler una pastilla de jabón o la tierra mojada, resucita momentos de mi infancia. Acariciar la suave piel de un cachorro, alegra mi corazón. Degustar una fresca manzana o los labios del ser amado, hacen que merezca la pena vivir.

Sin embargo, el sentido que despierta el verdadero atractivo de nuestra naturaleza es la intuición. Situado encima del entrecejo, en el sexto chacra, se encuentra el llamado tercer ojo. Mirar a través de él, nos ayuda a equilibrar la mente racional y la intuitiva, los dos hemisferios de nuestro cerebro. Cuando eso ocurre, aparece nuestra olvidada sabia interior.

Si todos nuestros sentidos están afinados, nuestra relación con el mundo dejará de estar distorsionada. De este modo podré cambiar la percepción que tengo de mí misma. Y aceptarme tal y como soy. Con mis luces y mis sombras. Así, podré comprobar en mi propia piel lo que afirmaba la célebre diseñadora francesa, Coco Chanel: No hay crema de belleza más eficaz que una mujer que se siente a gusto consigo misma.

 

¿De qué forma sientes tu belleza?

El son de mi propia voz

Ya llegamos a octubre. Toca el cuello en mi calendario y agenda Cuerpo de Mujer. Qué difícil fue hacer un cuello, un cuello tan largo…Ese lugar mágico de expresión y hay tanto por decir y cantar… Pero hagámoslo con respeto por favor.

Mi cuello es el delicado tallo que conecta mi cuerpo con mi cabeza y mis sentidos. No importa si es largo o corto, terso o arrugado, porque a través de él lanzo al mundo mis palabras y el canto que yo soy. En mi garganta, rueda la energía del quinto chacra, relacionado con mi capacidad de comunicar y expresarme. Como nexo vital entre el fluir de mi corazón y mi mente, a menudo, en el cuello, quedan estancados los conflictos anímicos.

Mi voz. Técnica mixta.

Cuando nos damos permiso para expresar, a través del habla, nuestras sensaciones, ideas o sentimientos, nos liberamos. Así, no guardamos en el cuerpo las palabras no dichas, como residuos que pueden bloquearnos. Por eso, des-ahogarnos nos sienta tan bien. Además, al pronunciar lo que llevo dentro, brindo  a los demás un espacio liberador donde poder expresarse a su vez.

Resulta curioso que el primer paso para comunicarse bien sea saber escuchar. Y, antes que nada, a mí misma. Escuchar lo que llevo dentro y necesito transmitir al mundo. Sólo así puedo manifestar el ser que soy y llegar a la coherencia entre lo que pienso, siento y digo. Revelar mi verdad, implica a veces, tomar decisiones que asustan. Pero qué sanador serme fiel y poder afirmar con un buen escote: ¡Expreso lo que hay en mi corazón!

Ayuda mucho a la autoexpresión escribir en un cuaderno lo que te ocurre y cómo te sientes. Practícalo cada mañana temprano como un ejercicio diario que, más que a la congruencia y a la corrección, tienda a plasmar tus vivencias y a dejar fluir tu corazón.

Tumbarte en la hierba, contemplar el mar, cantar, meditar, hacer rituales o escuchar el silencio, son acciones que pueden inspirarte a sacar de tu delicado tallo todo aquello que está destinado a florecer en ti y que se merece salir a la luz.

¿Cómo expresas lo que eres?

 

Mis brazos, ramas del corazón

Hola septiembre, nuevo curso, nueva era, casi nuevo año. Siempre celebro el 31 de agosto como si fuera otro Fin de Año, o fin de estación. Nueva oportunidad para crear, recrear, inventarse otra forma de estar en el mundo. ¡Qué aburrido ser la misma niña asustadiza! La cuido y la acepto pero ahora elijo confiar en mi fuerza, en mi capacidad para cocinar mi vida y bailarla a mi gusto! Vamos a ver si nos inspiramos un poco!

Me gusta ver a mis brazos y manos danzar cual amapolas meciéndose en los campos, y utilizarlos para todas las actividades creativas del mundo. Brazos milagrosos que a todo alcanzáis, fieles mensajeros entre la realidad y mis sueños. Cuanto más creo, más capaz me veo y más feliz me siento. Haciendo encuentro mi elemento.

Mi calendario Cuerpo de Mujer hoy danza

Brazos y manos están muy vinculados al corazón. De hecho, casi salen de él, por eso expresan tanto. El sentido del tacto tiene poder sanador, siendo capaz de liberar viejos bloqueos de energía estancada. Cuando abrazamos nos recargamos de inmediato. Incluso el automasaje, despierta la sensibilidad dormida de cada célula. Por eso, a pesar de que muchas veces lo he temido, hoy me rindo al inmenso poder del tacto.

Como todos los paisajes corporales, los brazos también sufren su metamorfosis. Con la edad, pueden salirle alas. No te inquiete ver colgar la piel de tu brazo. Estas alas se abren, también, en sentido literal. Los brazos representan, además de tu potencial de acción y tu fuerza, el poder de expresar y abrirte al amor. Por los crecientes surcos azules del dorso de tus manos, si lo permites, tu corazón puede latir más hondo cada año.

Las manos son muy sensitivas. Todas podemos activarlas y abrirnos a recibir la energía sanadora del universo para transmitirla. Es muy simple, pon la atención en la palma y, sin forzar, permite que lo que tenga que ocurrir, ocurra.
Da voz a tus manos. Pinta, cocina, escribe, amasa, baila, teje, inventa, toca, abraza, … Eres el útero creador del universo. Encuentra tu elemento como prodigiosa artesana. Tus creaciones tienen éxito cuando rompes tu armadura y permites hablar a tu corazón

¿Cómo hablan tus manos?
Feliz Septiembre Al Punto!
¡¡¡Por cierto muy pronto a la venta ya mi nuevo calendario y agenda Guerreras de la Luz!!!
¿Te guardo el tuyo?

Mis pechos, fuentes del amor

Acabo de regresar de un encuentro ayurveda en la Mancha, cerca de Ciudad Real, en el que un numeroso grupo de personas hemos estado comiendo, hablando, cantando y haciendo yoga. La persona que allí nos congregaba, el doctor Rajbir, comentaba que todo es amor, que busquemos el amor en nosotros. Durante las horas que duró el encuentro apenas pude sentir esa comunión con el cosmos. Hacía mucho calor y poca sombra bajo la que refugiarse, para reconocer algún atisbo de la mística que hay en mí. Pero ha sido al regresar y reposar lo allí vivido y cantado cuando vuelvo a saborear esa conexión con todo.

Recuerdo que hace años tuve la visión de que sin amor, no valía la pena nada de nuestro entorno, una casa hecha sin amor, no brilla, no se sostiene, nada, ni un guiso, ni un paseo, ni una pareja, ni un engranaje atómico, ni una cuenta abultada en el banco.

Ahora escuchando al neurocirujano Mario Alonso Puig he vuelto a recordar que el amor es la única práctica, pues afirma que el único antídoto real frente al miedo, el resentimiento o la ira y todas las enfermedades que esas emociones desencadenan, es el amor. Y la gratitud. ¿Y dónde sitúo todo esta energía amorosa en mí, dónde la busco, y cuantas veces no encuentro? En mi pecho. Mejor dicho, en mis pechos, porque soy una mujer. Y aceptarme y quererme yo, tal cual soy en este momento, es el desencadenante del amor que construirá mi vida, los segundos siguientes.

Y vuelvo mi calendario Cuerpo de Mujer 2017 en el mes de agosto y encuentro a mi preciosa “Pachamama”, -que mereció servir de portada con su dulce gesto-. Y esto pude escribir sobre los pechos y cómo amarlos y cuidarlos como parte fundamental de mi anatomía:

“Mis pechos son pequeños, suaves y sensibles, siempre presentes en mi latido, bajo mis ropas. Con su vibrante tejido, su areola y su pezón, son la más gustosa metáfora del dar y recibir. Representan la generosa abundancia de la naturaleza en mi cuerpo. Primero producen leche y, por extensión, cariño y ternura.

Ojalá todas las mujeres reconocieran generosamente la enorme variedad de tamaños y formas de los pechos y cómo varían de una mujer a otra. Comprenderían qué percepción más sesgada tenemos de nuestras fieles compañeras, las tetas, y cómo las manipulamos para adaptarlas a los gustos imperantes de la sociedad.

Los pechos están situados en el centro energético del cuarto chacra, cerca del corazón. Una zona asociada al amor incondicional y los sentimientos. ¡Cuánto alivio y consuelo han proporcionado los pechos femeninos! Del mismo modo, este lugar es capaz de generar emociones en sus más diversas expresiones.  Desde aquí, emana la capacidad de transmutar el dolor mediante el proceso del llanto, el perdón – a otros y quizás a nosotras mismas también – para después, dejarlo marchar.

Anímate a conocer tus pechos y entender su anatomía. Observa cómo se transforman al ritmo de tus ciclos… Se merecen tanta o más atención que tu cutis o tu pelo. Cada vez que lo necesites o cuando te duches, imagínate que tus manos tienen un mágico poder sanador. Mira tus pechos y axilas y acarícialos con amorosa ternura. Gracias a este mimo atento y placentero, puedes nutrirte de un caudal extra de poderosa energía vital”.

Y yo te -me- pregunto: ¿Qué parte de ti necesita de tu cariño?

¡Feliz Verano, hemisferio Norte! ¡Feliz invierno, hermano Sur!

Elena

Cojín y mástil de mi ser

Cojín y mástil de mi ser. Técnica mixta.

En estos días de calor, empezamos la operación bikini en el hemisferio norte. A ver si consigo amarme un poco más este verano, tal y como soy. En mi calendario Cuerpo de Mujer he elegido la espalda y el culo para este mes de junio. Son esas partes que muchas no acabamos de ver con el suficiente cariño y sin embargo ambas nos sirven de imprescindible mástil y amable cojín. Hablemos de ellas. Dancemos con ellas!

Cuántas veces luché por verme en el espejo de un vestidor y comprobar si mi culo se veía gordo, muy bajo o demasiado plano. Desde luego, nunca fue tan respingón como los de las chicas de las revistas.

Suele pasar con aquellas partes de nuestro cuerpo que permanecen ocultas o vemos con dificultad: son incomprendidas y juzgadas implacablemente. Pero tanto la espalda como las nalgas, una tan de huesos y las otras tan blandas, son las que nos sostienen y asientan. Definen, en cierto modo, nuestro lugar en el mundo.

La espina dorsal es el mástil vital imaginario que une, lo más bajo con lo más alto. Nos da estabilidad mental y fortaleza física. Si arriba, en la cabeza, nos creemos inadecuadas, toda nuestra torre se desmorona.

Muchas mujeres llevamos años insatisfechas con nuestro cuerpo. Lo que pensamos y sentimos acerca de él, genera un campo electromagnético explícito a nuestro alrededor. Por ello, aquellas que conectan con su guía interior, se muestran más imponentes físicamente. Mirarse a una misma sin juicios, con apertura, modifica las propias células.

En los cuerpos no hay ningún tiene que ser. Considerarse flaca, gorda, mayor o inaceptable porque la propia belleza esté al margen de la moda o la cultura imperantes, hiere de muerte el júbilo natural que caracteriza la genuina naturaleza femenina. Y es una mochila que curva tu espalda.

Mueve tu pandero, sacude tus caderas y baila para liberar tu fuego. Así despierta tu kundalini interior, desenroscándose desde el coxis a la cabeza. El movimiento y el ritmo nos conectan y transforman. Y nos devuelven esa alegría de vivir que contagiamos las mujeres cuando nos abrimos a lo auténtico.

¿A qué esperas para desatar tu cintura?

 

Mi caldero mágico

 

Mi caldero mágico, el útero. Técnica mixta.

En esta luna llena de mayo, quiero compartir con vosotras una de las partes fundamentales que me ayudan a parir, año tras año, estos proyectos creativos entorno a la mujer: mi caldero. Tantos años viví de espaldas a él y me doy cuenta de la importancia de tenerlo en cuenta, incluso de pensar a menudo en él, para “cocinar” la vida que yo quiero vivir de verdad.

El útero es el único recipiente milagroso capaz de nutrir y dar a luz un nuevo ser. Y, por supuesto, puede alumbrar otras infinitas creaciones. Situado en el centro de la pelvis, es un espacio rojizo, tibio y ávido de vida, con forma de pera invertida. Junto a los ovarios, es el punto de energía más potente del cuerpo femenino.

Recordemos que las hembras, en cualquier especie animal y vegetal, somos fuente de vida en el universo, el gran útero creador . Esa energía imparable proviene de los óvulos, que se generan en los ovarios. Los ovarios son como dos huevos pequeños de color perla, situados uno a cada lado del útero. Aprovechemos toda su potencia para ponerla al servicio de nuestra propia vida

Localizado en la zona del segundo chacra, el útero está relacionado con las emociones, la creatividad, la sexualidad y las relaciones interpersonales. De hecho, es conocido como el cerebro o el corazón de abajo, por la gran carga emocional que sostiene. Es el lugar donde todo lo que se siembra puede florecer.

Al tratarse de una cavidad vacía, el útero está diseñado para contener, nutrir y gestar. Por ello, muchas veces también puede haber información obsoleta ocupando nuestra capacidad creativa y fértil. Viejas afirmaciones como las niñas buenas no hacen o sienten eso, pueden llenar nuestra matriz de culpas y miedos.

Es vital para la mente y el cerebro emocional de la mujer -su útero- saber qué creencias resetear de su sistema. Y decidir también qué energías permitir  entrar en su cuerpo y cuáles no. Esto anima y multiplica el inmenso poder creador de nuestro caldero.

¿Qué quieres crear en tu vida?