Mi caldero mágico

 

Mi caldero mágico, el útero. Técnica mixta.

En esta luna llena de mayo, quiero compartir con vosotras una de las partes fundamentales que me ayudan a parir, año tras año, estos proyectos creativos entorno a la mujer: mi caldero. Tantos años viví de espaldas a él y me doy cuenta de la importancia de tenerlo en cuenta, incluso de pensar a menudo en él, para «cocinar» la vida que yo quiero vivir de verdad.

El útero es el único recipiente milagroso capaz de nutrir y dar a luz un nuevo ser. Y, por supuesto, puede alumbrar otras infinitas creaciones. Situado en el centro de la pelvis, es un espacio rojizo, tibio y ávido de vida, con forma de pera invertida. Junto a los ovarios, es el punto de energía más potente del cuerpo femenino.

Recordemos que las hembras, en cualquier especie animal y vegetal, somos fuente de vida en el universo, el gran útero creador . Esa energía imparable proviene de los óvulos, que se generan en los ovarios. Los ovarios son como dos huevos pequeños de color perla, situados uno a cada lado del útero. Aprovechemos toda su potencia para ponerla al servicio de nuestra propia vida

Localizado en la zona del segundo chacra, el útero está relacionado con las emociones, la creatividad, la sexualidad y las relaciones interpersonales. De hecho, es conocido como el cerebro o el corazón de abajo, por la gran carga emocional que sostiene. Es el lugar donde todo lo que se siembra puede florecer.

Al tratarse de una cavidad vacía, el útero está diseñado para contener, nutrir y gestar. Por ello, muchas veces también puede haber información obsoleta ocupando nuestra capacidad creativa y fértil. Viejas afirmaciones como las niñas buenas no hacen o sienten eso, pueden llenar nuestra matriz de culpas y miedos.

Es vital para la mente y el cerebro emocional de la mujer -su útero- saber qué creencias resetear de su sistema. Y decidir también qué energías permitir  entrar en su cuerpo y cuáles no. Esto anima y multiplica el inmenso poder creador de nuestro caldero.

¿Qué quieres crear en tu vida?      

Danza con los elementos 

Casi todo el mundo habla ahora del tiempo. En el metro, en la calle, en las plazas de los pueblos. Que si no llueve, que si cuánto calor para esta época del año en pleno otoño.  Y una punzada me recorre el cuerpo: ya llega a nuestras puertas el deterioro del planeta en nombre del progreso y la ignorancia humana. Pero me paro y decido no dejarme avasallar por turbios pensamientos. De todas formas, ¿cómo yo podría detenerlo? Puede que mi conciencia en el vivir aquí y ahora. Y, desde ahí, trabajar. Por ello reclamo este tiempo para hilvanarme por dentro, huir de los charlatanes y construirme nueva para lo nuevo que viene.

Mujeres_de_los_Elementos_pequeña_by_Elena_CaballeroSalgamos a escuchar a la gran maestra, la naturaleza. Para el mes de noviembre de mi calendario «Mujeres de la Naturaleza» 2016 elegí construir un mandala para empezar a entender cómo funcionan los elementos, que para mí simbolizan el equilibrio. Los imaginé como cuatro bailarinas cogidas de las manos y unidas por sus úteros.

Y escribí: «La Mujer Aire piensa y dirige, aviva la pasión de la Dama del Fuego que intuye y transforma;  la Señora del Agua es sentimental y cambia a cada paso, mientras la Mujer Tierra, tan instintiva, a todas sostiene con su piel.

El espacio que las acoge es el llamado quinto elemento o éter, donde cada bailarina ocupa un punto cardinal, conectado con las cuatro caras de la naturaleza.

El Este es el símbolo de la Dama del Aire, de la primavera, la infancia, el amanecer, la pre-ovulación y la luna creciente.  Su animal místico oriental es el dragón azul. Volverse hacia el este es dirigirse hacia lo nuevo, abrirse a lo que está por llegar.

El Sur representa la Mujer Fuego, el verano, la juventud, el mediodía, la ovulación y la luna llena. El pájaro rojo es su animal. Nos orientamos al sur para pedir buenas relaciones con las demás personas y compartir la creatividad de la vida.

El Oeste es el símbolo de la Señora del Agua, del otoño, la madurez, el atardecer, la fase premenstrual y/o menopausia y la luna menguante. Su animal es el tigre blanco. Nos colocaremos hacia el poniente, hacia el sol que se va, para soltar lo que ya no necesitamos.

El Norte corresponde a la Mujer Tierra, al invierno, la vejez, la noche, la menstruación-menopausia y la luna nueva. La tortuga negra es su animal. Miraremos hacia el norte para solicitar orientación sobre el camino a seguir.

El universo entero se mueve para servirnos de inspiración en la infinita rueda de vivir, morir y renacer».

Y al observar serena el ritmo de esta danza, mantengo mi esperanza.

¿Y tú, cómo vives el baile de los elementos?

 

Bailar con la Mujer Luna

Mi niña bonita, la luna. ¿Cómo podía faltar en mis Mujeres de la Naturaleza?

No sabía muy bien en qué elemento integrarlo, ¿pero qué más da? Es la luna, con sus ciclos, sus miradas, su luz, su aire, su emoción… su presencia permanente en mi vida.

Esta luna se asoma a la playa del Cabo de Gata, en Almería, uno de mis lugares favoritos para bailar con ella.

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La noche estrellada de Van Gogh, mi Cabo de Gata y la peli de Georges Méliès inspiraron esta Mujer Luna.

Busqué un rostro que fuera capaz de transmitir todo lo que para mi significa nuestra fiel satélite y al final acabó siendo la portada del calendario Mujeres de la Naturaleza.  Qué alegría oíros que os habéis sentido atrapados por su mirada… Yo también. Se transformó en lo que yo quería. Algo amable, misterioso, bello, mágico.

¿Por qué en marzo? Porque estas noches que anuncian con su pureza azul que la primavera está por venir se merecían esta seductora luna inventada.

Felices bailes de primavera!

Y felices bailes de otoño con sabor a cumbia para el hemisferio sur!

Conozco a la gran artista de los ciclos: Juliaro

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Fases del ciclo menstrual por Julia Larotonda, alias Juliaro

Siempre que puedo intento aprender y observar lo que está más allá de esta esquinita del sur de España para luego revertir en las mujeres de mi entorno. El pasado fin de semana subí a Barcelona con la única razón de conocer a Juliaro, una de mis ilustradoras favoritas de estos años. No creo que nadie haya sabido plasmar tan bien como ella los cuatro estados de la mujer durante su ciclo menstrual/lunar:

Julia Larotonda es una fabulosa artista visionaria argentina, aunque vive en Brasil y este es su primer viaje a Europa.  Era una buena oportunidad de asistir a su taller “Mi ciclos, mis fases y la luna”, un trabajo de autoconocimiento femenino que realiza desde 2012 donde trabaja con textos, artes plásticas, danza y meditaciones de sanación y la relación de la mujer con su ciclo menstrual y con las fases de la luna.

Cuando llego, me recibe la organizadora de este taller en Barcelona, Marta Coromina, una doula de gran sensibilidad y una mujer encantadora que dinamiza a grupos de mujeres sobre estos temas. En el interior está preparado un círculo con telas y objetos, ilustraciones, piedras, esculturas y frutas. Julia explica a través de sus ilustraciones los cuatro arquetipos del ciclo menstrual, y nos hace danzar, meditar y  plasmar con colores y papel nuestro sentir.

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El círculo de mujeres que hicimos

Al final, descubrí a chicas que entraban serias y salían relajadas y con brillo en los ojos. Después de habernos reconocido y escuchado todas, las barreras cayeron y afloró la hermandad entre mujeres. Tejimos el ambiente de cuidado y respeto que precisa la nueva era.

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Con Julia Larotonda, vestida de azul.

Agradezco la generosidad de Julia Larotonda por haber compartido su saber hacer y sobre todo por haber creado sus ilustraciones maravillosas. Su obra ha sido de gran inspiración para mí e imagino que para muchas otras mujeres que elegimos plasmar a través de las artes nuestros ciclos y profundidades. Bienvenida a Europa y ojalá podamos reencontrarnos algún día en Brasil. Y que sigamos tejiendo redes entre el arte, lo femenino y el planeta.